Seleccionar página

Pocos eventos son tan importantes y significativos en la vida de una persona como la iniciación en la religión a través del acto de comunión. La familia y los amigos se reúnen en esa fecha tan especial para celebrar a lo grande, por lo que no deben faltar los elementos destinados a enriquecer la ceremonia o la fiesta. Para ello, el uso de chocolates siempre es la mejor opción para alegrar a los invitados mediante una amplia gama de sabores, decoraciones y estilos.

Las posibilidades de personalización son infinitas

Dependiendo del presupuesto y de la cantidad de invitados, es posible solicitar cualquier cantidad de diseños para ofrecer los mejores chocolates. Quizá los más elaborados tienen la forma de cruz tan característica de estas celebraciones, por lo que estos diseños contienen numerosos acabados y pequeños detalles que suelen dejar a todos los invitados impresionados y muy agradecidos. Sin embargo, los diseños sencillos también son muy apreciados por lo que nunca deben descartarse. Estos incluyen pequeños chocolates en forma de ángeles, especialmente hechos para agradar a los niños presentes en la celebración. También suelen representarse las copas que se utilizan durante las misas, muchas veces con una breve inscripción que refleje el nombre de la afortunada persona que esté haciendo la comunión.

Se deben seleccionar los sabores teniendo en cuenta las características de los invitados

Generalmente no se utilizan chocolates de sabor amargo ni muy intenso, obteniéndose un sabor neutro que combine las bondades del chocolate puro junto con la leche. Estos detalles deben considerarse dependiendo de la edad de los invitados, el presupuesto y la variedad que se desee ofrecer.