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La celebración de una boda es uno de los días más importantes en la vida de los protagonistas, y de la mayoría de amigos y familiares que asisten. Es por ello, que hay que cuidar cada detalle al milímetro.
Uno de los momentos más importantes es el de la tarta. Es un momento especial porque los novios se hacen la foto cortando la tarta con la espada habitualmente o con otro utensilio. La tarta normalmente se encarga y se puede personalizar de muchas maneras. Las más famosas son las clásicas de varios pisos, pero las hay de muy originales con diversas formas y sabores.
El chocolate también puede protagonizar el postre de una boda y además ofrece un sinfín de posibilidades de personalización. Por ejemplo se puede usar a modo de papel comestible e imprimir en él la foto de los novios con diferentes frases encima. También se puede usar para escribir directamente sobre la tarta con finos hilos de chocolate que quedarán muy estéticos y sabrosos.
Otro método para presentar en bodas es en formato de regalo. Se puede procesar el chocolate y darle cualquier forma. Es muy original por ejemplo, darle forma de chuchería como una piruleta y repartir a los invitados en el momento de recorrer las mesas agradeciendo la asistencia a todos. ¡Los invitados quedarán alucinados y no sabrán si guardar el recuerdo o comérselo!
El chocolate, dentro de la cocina, es un material muy adaptable y agradecido, ya que se puede presentar prácticamente en cualquier forma y textura dando un toque a los postres de estilo y sabor.
Si quieres sorprender a tus invitados el chocolate es perfecto.